
ROSARIO CENTRAL CAMPEÓN DE LA SUPERCOPA INTERNACIONAL CON MUCHAS POLÉMICAS

El Estadio Madre de Ciudades estaba preparado para una final, las camisetas, las banderas. Pero los policías de Santiago del Estero recibieron muy mal al publico pincharrata, los lastimaban, no los dejaron ingresar hasta después del arranque del partido, entre otras injusticias.
Estos dos equipos que llegaban con una historia reciente que hacía que este partido fuera mucho más que noventa minutos. Estudiantes y Rosario Central volvían a encontrarse después de aquel famoso “espaldazo” en Rosario y la goleada pincha por Copa Argentina en Córdoba. Esta vez había un título en juego: la Supercopa Internacional.
Y Estudiantes salió a jugar como si quisiera dejar claro desde el primer minuto que no iba a regalar nada.
Antes de que muchos terminaran de acomodarse en sus lugares, Alexis Castro puso el 1-0 para el Pincha. La jugada nació por izquierda, Joaquín Tobio Burgos envió el centro y, después de un rebote, Castro apareció para mandar la pelota al fondo de la red. Golpe rápido. Festejo alocado.
Estudiantes ganaba y aparecía la ilusión pincharrata, pero a los 23 minutos, el Fideo tuvo un tiro libre en el borde del área. La pelota por encima de la barrera y terminó en el ángulo. Golazo, 1-1. Central volvía al partido y llegó al empate.

El primer tiempo se fue cargando de reclamos, faltas y discusiones, y fue bastante largo cuando parecía que el empate iba a ser el resultado con el que ambos se irían al descanso, apareció la jugada que terminó de explotar la final.
En tiempo de descuento, Enzo Copetti cayó ante una disputa con Leandro González Pírez dentro o cerca del área. Herrera fue a observarla al VAR, el árbitro cobró penal para Rosario Central. La decisión generó inmediatamente los reclamos de todo Estudiantes, porque una de las grandes discusiones pasó por determinar si el contacto había sido dentro o fuera del área.
Di María tomó la pelota y fue Gol
El 2-1 llegó y Central se fue al descanso arriba. Estudiantes había comenzado ganando, pero en cuestión de minutos la historia se había dado vuelta.
En el segundo tiempo, el Pincha salió a buscar el empate. El partido se volvió cada vez mas polémico y cada decisión de Herrera era acompañada por reclamos desde el banco y desde la cancha. Hubo otra situación que generó bronca cuando Elías Verón, ya amonestado, cometió una nueva infracción sobre Adolfo Gaich que los jugadores de Estudiantes consideraron merecedora de una segunda amarilla. Herrera decidió no expulsarlo.
El tiempo corría y Estudiantes seguía buscando. Incluso Fernando Muslera dejó su arco y fue a buscar el empate en los últimos minutos. Estudiantes tuvo un córner, pero la jugada terminó en un rebote que Central aprovechó para salir rápido de contra. Julián Fernández recibió, avanzó y, con el arco prácticamente vacío, definió desde lejos. 3-1.
Pero el partido todavía no había terminado.
Después del tercer gol comenzaron los cruces entre los jugadores. Empujones, discusiones y golpes hicieron que el encuentro se detuviera. Los suplentes ingresaron al campo, también los cuerpos técnicos y dirigentes se fueron a los vestuarios a discutir.

Mientras el caos crecía, Juan Sebastián Verón bajó desde la tribuna para reclamarle al árbitro. La bronca acumulada durante todo el partido finalmente explotaba cuando ya casi no quedaba fútbol por jugar.
Rosario Central levantó la Supercopa Internacional después del 3-1. Estudiantes se quedó con la derrota y con la sensación de que la final se había ido mucho más allá del resultado.
En la entrega de medallas a Estudiantes, Tapia decidió no salir y cuando fue el turno de Rosario Central y la cuaterna si.

En fin Rosario Central campeón con muchas polémicas en la mira de todo el mundo.



ZONA A: ACASSUSO NO PUDO CONVERTIR SU DOMINIO EN GOLES Y MADRYN SE LLEVÓ UN PUNTO VALIOSO


ZONA B: SAN MARTÍN DE TUCUMÁN RESUCITÓ EN LA CIUDADELA Y VENCIÓ A MIDLAND EN UNA REMONTADA ÉPICA

ZONA A: DEPORTIVO RIESTRA Y UNIÓN EMPATARON EN BUENOS AIRES



